10 Pueblos abandonados de Lleida

Besan, conjunto de casas abandonadas típica construcción de alta montaña, tejados de pizarra y balcones de madera

En este artículo vamos a hablarte de pueblos abandonados en Lleida. Si eres una persona curiosa, seguro que estos pueblos fantasma van a gustarte.

Lista de las 10 aldeas abandonadas de Lleida que tienes que visitar

Aramunt Vell

Torreón del castillo de Aramunt Vell en ruinas

Aramunt no es solo un pueblo fantasma del Pallars Jussà donde se establecieron los romanos, sino que es parte de la importancia de Cataluña durante la Edad Media. Quedó inmortalizado en el tiempo, cosa que lo hace un precioso e interesante destino. Las ruinas aún pueden apreciarse en lo alto de la colina que una vez fue su sede. A pesar de ser abandonado el siglo XX, durante la Guerra Civil fue el refugio de muchas familias, cosa que lo deterioró mucho más. Aramunt solo constaba de una calle principal, el castillo, 3 iglesias (la de Sant Fructuós; la románica de Sant Antoni; y la de Sant Joan) y unas 93 casas. Quedó tan alejado de la civilización que sus propios habitantes se vieron obligados a desplazarse para vivir con más comodidades.

El Meüll

Vista panorámica del pueblo del Meüll, al fondo montañas y un pantano

El Meüll, también en el Pallars Jussà, es un pueblo de difícil acceso: hay que ir hasta Fígols de Tremp, buscar el Puente de Montaña en la carretera de Tremp, y seguir el Camino del Meüll. Es uno de esos sitios abandonados un poco escondidos, ¡para mantener el misterio! Es un perfecto mirador de la Conca de Tremp, hasta se conoce con el sobrenombre de el balcón de la Conca. Contaba con un castillo y una iglesia románica, y nunca conoció el agua ni la luz eléctrica. La última familia decidió trasladarse a Tremp en 1973 en busca de unas mejores condiciones. A pesar de ello, lo mantuvieron en buen estado, cosa que ha permitido la rehabilitación de la escuela y la casa de los maestros en una casa rural. 

Conill

Entre las aldeas abandonadas de Lleida, encontramos Conill. Este era un pequeño pueblo del siglo XII que constaba solamente la iglesia parroquial de la Mare de Déu del Roser, y de 5 casas: cal Cinca, cal Frare, cal Palau, cal Pont y cal Vilafranca; nombradas tras el apellido de la familia que la habitaba. Ellos no permitieron que se construyeran más casas, así que el pueblo fue finalmente abandonado en 1980, y la gran prensa de aceite de la que vivían es ahora una atracción turística en un parque público de Tàrrega. Los edificios que actualmente siguen en pie son del siglo XVIII. Se encuentra a solo 7 kilómetros de Tàrrega y a 350 metros de altitud. 

 

Sant Pere de Claramunt

Sant Pere de Claramunt, Camino de tierra para llegar a un pequeño conjunto de casas,en el centro el campanario

Claramunt es una población de Lleida, que en 1900 tenía tan solo 79 habitantes. Hace ya tiempo que nadie vive allí, pero está oficialmente despoblado desde 2012. De las casas abandonadas que quedan, la que destaca es Casa Vilafranca. También destacan las ruinas de la antigua escuela, que también acogía a los niños que vivían en las masías de los alrededores. Por supuesto, no hay pueblo en Cataluña sin su templo: Claramunt contaba con una iglesia románica dedicada a San Pedro, el edificio que más sobresale del pueblo, construido en la parte más alta y con una torre campanario que puede divisarse desde lo lejos. 

 

Besan

Besan, conjunto de casas abandonadas típica construcción de alta montaña, tejados de pizarra y balcones de madera

Si hablamos de pueblos despoblados no podemos olvidarnos de Besan, situado a 1160 metros de altitud y formado por tan solo una calle y la pequeña Iglesia de Santa Maria. Paseando por su calle podrás observar las bonitas casas de piedra con techo de pizarra y balcones de madera, típicas de la zona; llegó a tener hasta 8 casas entre los siglos XVIII y XIX. Si te apetece acercarte, de camino busca la capilla románica de Sant Miquel, ¡no tiene desperdicio! Eso sí, no hay carreteras para llegar hasta Besan… así que tendrás que ponerte las botas de montaña y andar unos 2 kilómetros desde la carretera. Pero es parte de la experiencia, pues te dará una idea de cómo era la vida en el pueblo pirenaico a principios del siglo XX.

Montesquiu

Vista aérea del pueblo abandonado de Montesquiu, rodeado de bosque y montaña

¿Todavía no te hemos convencido? Aquí va otro pueblo fantasma que puede que lo logre: Montesquiu, que quedó despoblado cuando  empezó la construcción del pantano de Sant Antoni, que se comió muchas de las tierras que sus habitantes trabajaban. El pueblo está sobre la montaña de Cornelli y lo más importante y destacable es su iglesia románica, construida en honor a Sant Urbà en el año 1313. A pesar de su fecha, aún se mantiene en pie a pesar del visible desgaste. Por el camino puede que logréis ver la capilla románica de Sant Serni, en mucho mejor estado que la iglesia del pueblo, y con unas pinturas barrocas que fechan de 1769. La ruta para ir hasta Montesquiu sale de Orcau. 

Erill Castell

Erillcastell, en la cima de una montaña conjunto de cuatro casas derruidas. En el centro un campanario en perfecto estado

Totalmente abandonado tras la marcha de sus últimos habitantes, que siguieron los pasos de sus vecinos en busca de una vida menos complicada.

Para llegar, lo más práctico es ir andando desde el pueblo de Malpàs. Este pueblo pertenecía a la poderosa familia Erill y estaba construido en una colina muy rocosa de más de 1400 metros de altitud, cosa que dificultaba mucho su acceso (“A Erill Castell no se puede entrar ni por mar, ni por tierra, ni por aire, solo saltando de roca en roca”, dicho popular). En Erill Castell no hay muchos edificios abandonados, pues no había más de 7 viviendas, pero la Iglesia Parroquial de Santa María y las ruinas del Castillo de Erill (1024) merecen muchísimo la pena. En 1970 quedó abandonado.

Castellnou de Montsec

conjunto de casas de piedra en mal estado contruídas encima de la piedra. Cielo azul

Castellnou de Montsec fue la casa de la dinastía de donde desciende Gaspar de Portolà, gobernador de California entre 1767 y 1770, además de fundador de San Diego y Monterrey. Ya ves… Un importante hombre viene de un sencillo pueblo. Durante 1900 el pueblo constaba como propiedad de los señores de Portolà, a pesar de haber sido integrado en Alsamora a causa de la escasa población. Aun así, Castellnou de Montsec tenía una iglesia propia dedicada a Sant Esteban protomártir.

Montlleó

Campos pequeños al fondo el pueblo Montlleó casas casi derribadas completamente, el campanario en el centro aún en pié

El nombre del pueblo viene dado por el nombre del castillo que hay a lo alto de la colina, desde donde, además, pueden gozarse unas increíbles vistas de toda la comarca. Lógicamente, es un pueblo que quedó abandonado, pero la Iglesia románica de Santa Maria aún sigue en pie, al contrario del castillo y las casas. Hay constancia de este pueblo desde principios del siglo XII, por lo que visitarlo es como hacer un viaje en el tiempo. Tanto el castillo como la iglesia son Patrimonio Histórico Español, cosa que reafirma su importancia.

Montgarri

Nuestra última propuesta, aunque no menos atractiva, es Montgarri. Se encuentra a unos 1645 metros de altitud, en la Vall d’Aran. En 2009 todavía había 4 habitantes censados (literalmente) en este pueblo de montaña, pero empezó a despoblarse en los años 60. Lo que mejor se conserva es el Santuario de Montgarri, construido en 1117 al lado del río Noguera Pallaresa, que prácticamente constaba de la mayoría de instalaciones del pueblo: un hostal, la iglesia, la rectoría, la casa de administración y un corral. Las casas de los habitantes se encuentran en peor estado, pero es posible intuir cómo vivían. 

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